%202026-03-25-1750x640-20.jpg)
Las ciudades inteligentes (smart cities) atraviesan una nueva tendencia: se pasa de soluciones puntuales a arquitecturas más complejas e integradas, en las que la inteligencia artificial (IA) se perfila como la columna vertebral de la infraestructura urbana del futuro.
La 13ª conferencia internacional “Smart City Summit & Expo (SCSE) and Net Zero City Exhibition”, en Taipéi (Taiwán), donde participó Plusmo, dejó en claro un nuevo panorama sobre las soluciones que están reformulando el concepto de ciudad inteligente para mejorar los servicios, optimizar el uso de los recursos y propiciar la transformación digital y ecológica de las urbes, con foco en la sostenibilidad. La exposición, que reunió a representantes de 174 ciudades de 53 países y contó con más de 2250 stands, ofreció una visión integral de estas innovaciones.

Si en el pasado el concepto de ciudad inteligente cobraba forma a partir de aplicaciones aisladas (por ejemplo, iluminación,videovigilancia o gestión del tráfico), orientadas a mejorar la eficiencia, hoy ese modelo empieza a quedar atrás. La evolución apunta a la construcción de ecosistemas integrados, con eje en la IA, la computación en la nube y en el borde, y plataformas de datos seguras.
Se espera que estos ecosistemas se conviertan en la base para garantizar la resiliencia urbana y el funcionamiento continuo de los servicios públicos, a partir de inteligencia predictiva, monitoreo en tiempo real e infraestructura digital integrada.
Este nuevo modelo “integra infraestructura, plataformas de gestión y aplicaciones en una arquitectura unificada”. En la práctica, se apoya en plataformas impulsadas por IA que ofrecen soluciones como servicio y las combinan en una propuesta integral.
Por lo que estamos viendo en el marco de la feria, este enfoque se sustenta en el paradigma de AIoT (Artificial Intelligence of Things),que fusiona IA e IoT para que los dispositivos conectados no solo recopilen datos, sino que también los procesen, identifiquen patrones y tomen decisiones autónomas en tiempo real. Así es como están evolucionando las tradicionales tecnologías conocidas como M2M e IoT.

Según estudios citados por los organizadores del evento, el mercado de IA para la ciudad inteligente será de US$ 50.630 millones en 2025 y de US$ 460.470 millones en 2034.
Durante la exposición, también observamos un fuerte foco en robótica aplicada a servicios públicos, mantenimiento de infraestructuras y plataformas urbanas. Sin embargo, el verdadero desafío de la smart city se encuentra en una capa menos visible pero decisiva: la conectividad de millones de dispositivos IoT que sostienen la operación en tiempo real.
Las ciudades del futuro se perfilan como sistemas altamente automatizados y resilientes. Pero en última instancia, todo dependerá de sensores, dispositivos e infraestructura distribuida. El reto pasa entonces por conectar estos entornos de forma confiable y escalable, enfrentando problemas concretos como el despliegue masivo, el mantenimiento, la dependencia de operadores y la fragmentación, especialmente en sectores críticos como el de energía, el de transporte y el de seguridad.
En este contexto, la conectividad IoT se posiciona como la nueva “red eléctrica” de la ciudad digital: una capa invisible pero esencial. Si falla, todo se detiene. Y si no escala, la ciudad inteligente simplemente no sucede.

Aquí la eSIM cumple un rol fundamental, al habilitar el aprovisionamiento remoto y un enfoque multioperador. Al integrarse directamente en el hardware de los dispositivos, permite conectarlos a redes móviles de forma flexible, con capacidad de conmutar entre operadores y garantizar mayor disponibilidad.
Esto no solo mejora la eficiencia en la gestión, sino que es clave para asegurar la continuidad operativa y la resiliencia de los sistemas urbanos.
En este escenario, la inteligencia de las ciudades no dependerá únicamente de la capacidad de procesamiento de datos, sino también de la solidez de la infraestructura que los sostiene. La conectividad IoT—flexible, segura y siempre disponible— se consolida como un habilitador crítico de ecosistemas urbanos que no pueden detenerse.
En ese entramado invisible, soluciones como las que desarrolla Plusmo bajo la unidad llamada Connect your Object, simplifican la conectividad para garantizar la continuidad operativa a gran escala de la ciudad inteligente, se vuelven un componente estratégico para que la resiliencia urbana sea posible.