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Durante años, la seguridad digital se construyó bajo una premisa casi incuestionable: cuantos más pasos tuviera un proceso, mayor sería la protección. Contraseñas complejas, códigos por SMS y validaciones repetidas definieron ese modelo. Sin embargo, con el avance de la economía digital y lacentralidad de la experiencia del usuario,ese enfoque empezó a mostrar límites claros: hoy, más seguridad ya no puede implicar más fricción.
Los usuarios esperan experiencias simples, rápidas y confiables, y cada paso innecesario impacta directamente en la conversión, el abandono y la percepción de la marca.
Con las tecnologías actuales, ya no es necesario elegir entre seguridad y experiencia de usuario, ya que ambas pueden avanzar juntas sin afectar —e incluso mejorando— el recorrido digital.
Un modelo superado
Las contraseñas tradicionales no solo resultan incómodas, sino también vulnerables. La reutilización de claves, el phishing y el robo de credenciales siguen siendo algunos de los principales vectores de fraude. A su vez, los métodos de verificación adicionales, como los OTP por SMS, introducen fricción y no siempre logran mitigar ataques más sofisticados, como el intercambio de SIM.
Más controles visibles no garantizan menos fraude. En cambio, suelen generar abandono, frustración y unaexperiencia deficiente. Por eso, este esquema empieza a quedarse atrás.
Según un estudio de Sumsub, en los últimos años los niveles globales de fraude de identidad se mantuvieron relativamente estables. Sin embargo, las diferencias regionales se profundizaron en 2025. Mientras que en Estados Unidos y Canadá se registró una caída del 14,6% y en Europa del 5,5%, en América Latina y el Caribe las tasas aumentaron un 13,3%. Brasil y Colombia, por ejemplo, se ubicaron entre los 15 países con menor protección frente al fraude de identidad a nivel mundial.
Autenticación passwordless
En este contexto, la seguridad sin fricción propone un cambio de enfoque. En lugar de sumar pasos visibles, se apoya en señales que pueden validarse en segundo plano, de forma automática y silenciosa. El objetivo es autenticar al usuario legítimo sin exigirle acciones adicionales y reservar los controles explícitos solo para situaciones de riesgo real.
El nuevo modelo de autenticación passwordless se basa en entender mejor quién está del otro lado, a partir de la combinación de contexto, datos y tecnología.
¿Cómo funciona la autenticación sin contraseña?
La autenticación sin contraseña (passwordless) elimina el uso de claves tradicionales y reemplaza ese mecanismo por factores más seguros y dinámicos. En este nuevo paradigma, el teléfono celular ocupa un rol central. Más allá de ser un canal de comunicación, el dispositivo y su vínculo con la red de telecomunicaciones funcionan como un ancla de identidad confiable. La verificación del número, la integridad de la línea y la relación entre el usuario y su dispositivo permiten validar identidades en tiempo real, sin fricción y con altos niveles de certeza.
A diferencia de las contraseñas, que pueden olvidarse, compartirse o robarse, el teléfono acompaña al usuario de manera constante.
Esto habilita esquemas de autenticación móvil silenciosa, más personalizados y difíciles de replicar para los atacantes. Incluso en casos de robo o extravío del celular, existen mecanismos para verificar que quien intenta autenticarse sea realmente el titular de la línea y del dispositivo.
APIs móviles: seguridad que opera en segundo plano
Las APIs de identidad móvil cumplen un rol clave en este modelo. Al integrarse con la infraestructura de red, permiten verificar identidades, detectar anomalías y prevenir fraudes sin interrumpir la experiencia de usuario digital. El resultado es un esquema de verificación continua en segundo plano, basado en múltiples señales de red, que elimina la necesidad de acciones explícitas por parte del usuario.
Para las empresas, el beneficio es doble: mayor seguridad y mejores tasas de conversión. Además, este enfoque facilita modelos de autenticación adaptativa, donde los controles se ajustan dinámicamente según el nivel de riesgo: la mayoría de los usuarios accede sin fricción, mientras que los casos sospechosos activan validaciones adicionales.
El modelo de autenticación passwordless no depende de una única tecnología, sino de la combinación de distintas capacidades complementarias —como APIs de identidad móvil, biometría o análisis de comportamiento— que, integradas, elevan el estándar de la verificación digital.
Confianza reforzada
La seguridad sin fricción no es una moda, sino una respuesta directa a las expectativas del usuario digital y a la creciente sofisticación del fraude. En un entorno que avanza hacia experiencias sin contraseñas, el desafío ya no es elegir entre seguridad o experiencia, sino ofrecer ambas de forma equilibrada.
Adoptar este enfoque permite a las organizaciones reducir el fraude digital, mejorar la conversión y construir confianza a lo largo de todo el journey digital, siempre alineadas con los requisitos de privacidad y cumplimiento normativo. También habilita nuevos casos de uso, como la verificación de la edad del usuario.
En Plusmo impulsamos esta evolución de la autenticación digital a través de nuestro set de APIs de identidad móvil, diseñadas para integrarse de forma simple, reforzar los procesos de verificación y asegurar las transacciones comerciales.